lunes, 26 de marzo de 2012

FORO DE QUÍMICA (residuos tóxicos por combustión)


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La contaminación y los residuos tóxicos son un aspecto más del mal entendido “progreso”. El ser humano no se da cuenta de la magnitud del problema. Convive diariamente con miles de sustancias químicas que llegan a él a través del agua, aire, tierra y los productos que consume.
La cantidad de residuos peligrosos producidos por la humanidad asciende a miles de millones de toneladas, de las que los residuos de la fabricación de disolventes, pinturas sintéticas, barnices, biocidas y papel supone una cantidad cualitativamente más peligrosa que los miles de millones de toneladas de anhídrido sulfuroso que recibe la atmósfera al año, por mucho que sea el principal responsable de la lluvia ácida. Los residuos tóxicos conservan su letalidad hasta en pequeñísimas dosis a lo largo de decenios.
El origen de los residuos "especiales" y las emisiones de sustancias tóxicas no es otro que la utilización de materias primas y procesos tóxicos en la producción industrial. Hasta hace muy poco tiempo los residuos se depositaban, sin más, en vertederos, ríos, mares o cualquier otro lugar que se encontrara cerca. En las sociedades agrícolas y ganaderas se producían muy pocos residuos no aprovechables. Con la industrialización y el desarrollo, han aumentado la cantidad y variedad de residuos que se generan. Durante varios decenios se han seguido eliminando por el simple sistema del vertido. Se hacía esto incluso con la cada vez mayor cantidad de sustancias químicas tóxicas que se producen. Pero se ha ido comprobando, con el transcurso del tiempo, las graves repercusiones para la higiene y la salud de las personas y los importantes impactos negativos sobre el ambiente que tiene este sistema de eliminación de residuos.
 
El problema se agrava porque la creciente actividad industrial genera muchos productos que son tóxicos o muy difíciles de incorporar a los ciclos de los elementos naturales. En varias ocasiones los productos químicos acumulados en vertederos, que después han sido recubiertos de tierra y utilizados para construir viviendas sobre ellos, han causado serios problemas, incluso dañando la salud de las personas.
Estos residuos, como están siempre ligados a sistemas de producción industrial tóxicos, provocan muchos otros riesgos y problemas de contaminación, como la exposición peligrosa y contaminación de los trabajadores. Millones de trabajadores mueren de cáncer como consecuencia de la exposición a sustancias cancerígenas en sus lugares de trabajo. La exposición de la población a los residuos se produce por las emisiones atmosféricas, vertidos, fugas, escapes, pues frecuentemente se producen accidentes en las fábricas y durante el transporte. Las sustancias tóxicas utilizadas por las industrias se incorporan también a los bienes de consumo y a los materiales de construcción.
Básicamente se distinguen cuatro tipos de residuos sólidos: domésticos, comerciales, industriales y agrícolas. Los domésticos y comerciales son en su mayoría materias orgánicas tanto combustibles como incombustibles, tales como restos de alimentos, papel, cartón, tejidos, maderas, vidrio, metales, cerámicas, etc. Los residuos industriales proceden generalmente de combustibles sólidos, productos químicos y demoliciones. Este tipo de desechos producto de la combustión son muy tóxicos para el organismo y son la causa de muerte principal en los incendios. El cuerpo humano tiene una tolerancia muy baja a este tipo de sustancias. Por su parte, los residuos agrícolas son en su mayoría materias orgánicas como estiércoles, purines y restos de cosechas.
El problema de los residuos sólidos se plantea siempre en el momento de decidir como eliminarlos. Aquellos que tienen un origen orgánico siempre pueden ser reutilizables o reciclables, pero existen muchos otros que presentan serias dificultades para convertirlos en elementos inocuos para la salud o la asimilación por las cadenas tróficas. Un ejemplo lo hallamos en aquellas sustancias radiactivas, tóxicas o inflamables; todas ellas son materias peligrosas que o bien es imposible o resulta caro su reaprovechamiento, o bien se ignoran por su escaso valor, terminando finalmente en vertederos y creando graves inconvenientes medioambientales, como la contaminación de acuíferos del subsuelo o proliferación de plagas de insectos y roedores, además de suponer un foco de olores desagradables e incómodos para las personas
El método más utilizado para la eliminación de residuos sólidos es el vertedero controlado. Los que no son acumulados se incineran, y sólo una pequeña parte terminan convertidos en abonos o fertilizantes orgánicos.
La incineración es otro método de eliminación de residuos sólidos, pero que resulta impopular porque en la combustión de determinadas materias se generan sustancias contaminantes muy peligrosas. Por ello, las plantas incineradoras deben observar unas prescripciones muy estrictas en su funcionamiento.
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Las sustancias emitidas a la atmósfera en una incineración convencional son generalmente dióxido de carbono, óxidos de azufre y nitrógeno, entre otras materias gaseosas.Aunque la incineración de sólidos domésticos y sanitarios produce sustancias contaminantes, en realidad los más peligrosos son los residuos tóxicos procedentes de la industria, que producen a su vez nuevas sustancias contaminantes y peligrosas, tales como ácidos, dioxinas y metales pesados. Las sustancias emitidas a la atmósfera en una incineración convencional son generalmente dióxido de carbono, óxidos de azufre y nitrógeno, entre otras otras materias gaseosas. La incineración también produce residuos sólidos incombustibles y otras partículas y cenizas volátiles, que deben ser controladas mediante filtros y sistemas de lavado de gases.
Gran cantidad de la energía disipada en la incineración de residuos sólidos puede ser recuperada. Mediante la instalación de incineradoras con recuperación de energía se consigue reducir los costos económicos y energéticos, pues una parte de la energía consumida es devuelta para el consumo en forma de electricidad o calefacción. En estos sistemas se utilizan procesos de combustión o pirolisis; en uno se hace circular agua por tubos que están situados dentro de la cámara de combustión, y que al calentarse genera vapor; el otro aprovecha las corrientes de gases que se producen en la descomposición química por el calor de los residuos, cuando son sometidos a una atmósfera de escaso oxígeno.






RESULTADO DE LA COMBUSTIÓN

En un incendio se producen varios productos como resultado de la combustión de los materiales. Estos productos son gases, humos y residuos de partículas de combustible. Dependiendo del combustible que esté ardiendo se generarán una serie de partículas y de desechos.
Este tipo de desechos producto de la combustión son muy tóxicos para el organismo y son la causa de muerte principal en los incendios. El cuerpo humano tiene una tolerancia muy baja a este tipo de sustancias.
Por este motivo es necesario conocer el tipo de residuos que resultan de una combustión y como actuar frente a ellos.
Humo negro producido por un incendio eléctrico.
Humo negro producido en un incendio eléctrico
Podemos dividir los productos resultantes de la combustión en gases y humos:
-         Gases: Dependiendo del tipo de combustible que esté ardiendo los gases que se producen pueden ser tóxicos o inocuos. Muchos de estos gases pueden ser totalmente indetectables por un ser humano sin aparatos de medición adecuados. Por ejemplo el monóxido de carbono es un gas extremadamente tóxico, que se cobra muchas vidas cada año en todo el mundo, es inodoro, incoloro e insípido por lo que resulta muy difícil de detectar. Produce somnolencia y la muerte.
Estos gases resultan muy difíciles de eliminar en espacios confinados ya que no pueden ser filtrados ni física ni mecánicamente.
Llamas y gases producidas en un incendio.
Resultados de la combustión, llamas, humo y gases.
El mejor método para evitar problemas con los gases en un incendio es intentar no respirarlos y salir de la habitación lo antes posible.  
-         Humos: El humo de un incendio está formado por una mezcla de aire, oxígeno, nitrógeno, dióxido de carbono, monóxido de carbono, partículas de carbón en suspensión y pequeñas partículas de combustible. El humo se produce cuando la combustión es incompleta y no se queman completamente los materiales combustibles. El color del humo dependerá en gran medida de los materiales que estén ardiendo y de la atmósfera en la que se desarrolla el fuego.
Un color negro o gris oscuro en el humo de un fuego indica que el incendio arde con mucho calor en presencia de poco oxígeno y con una alta concentración de gases tóxicos.
Si el humo tiene un color blanco o gris es que el incendio arde en presencia de abundante oxígeno. El humo blanco puede ser muy irritante.
Si por el contrario se puede observar una mezcla de colores en el fuego debemos tener cuidado ya que indicaría la presencia de gases tóxicos.

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